Nuestros ancestros han logrado aprovecharlo para sobrevivir en este entorno hostil.
El turismo es una alternativa de desarrollo para nosotros ya que el cultivo de la quinua y de la papa, así como el cuidado de llamas, nuestras principales actividades, generan recursos escasos. Si bien el Salar atrae a miles de visitantes de todo el mundo, hasta ahora nuestras comunidades no se han beneficiado del turismo.
Queremos aprovechar este interés para nuestro ambiente tan particular y al mismo tiempo proponer a nuestros visitantes una vista distinta del Salar, recorriendo caminos solamente conocidos por nosotros.
La magia del Salar de Uyuni es un conjunto del paisaje místico que ofrece y del cariño de nuestras comunidades que lo conocen tan bien. Para nosotros Quechuas, el Salar tiene historias y secretos que queremos compartir con amigos de otras culturas.
Las islas donde viven las vizcachas, los atardeceres y amaneceres en el desierto de sal, la fauna de las orillas del Salar (llamas, águilas, vicuñas y otros) son algunos de los atractivos del recorrido de Nuestras Raíces.
Las tradiciones de nuestros antepasados siguen vigentes y te las presentaremos, nosotros hijos del Salar. El manejo de la honda, las caminatas con llamas amaestradas o simplemente a pie en los cerros, con el sol y el viento, son actividades milenarias.
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